Más allá de la disonancia parte 3

Danta y Knives en La Pascasia, lanzamiento de Páramos.

Por: José Gallardo Arbeláez.

Por un tiempo el término krautrock1 fue sinónimo de un evento singular en la historia de la música: la psicodelia; palabra molesta para algunos (el autor se incluye dentro de estos), lugar común para lo incatalogable por ciertos periodistas musicales o culturales, escuchas de a pie (de esos que escucha de todo y nada) y otros tantos melómanos profesionales; el término fue una categoría o etiqueta que se le puso a casi todas las manifestaciones del rock en Alemania a finales de la década de los sesenta y comienzos de los setentas, muchas de ellas ni siquiera utilizaban materiales musicales cercanos en su creación (ritmos, armonías, melodías, timbres, dinámicas, texturas) pero los periódicos anglosajones (particularmente los ingleses) decidieron nombrar a todo esto de la misma manera, es el caso de proyectos como Kratwerk (en sus primeros discos), Popol Vuh, Tangerine Dream, Harmonia (este último incluso llegó a realizar un disco con Brian Eno, luego de haberse separado, Eno los convenció de grabar una obra magistral que hace poco fue re-editada2).

Planteo este mínimo contexto histórico para ubicar uno de los tantos referentes sonoros presentes en la propuesta de la agrupación local Danta3, proyecto adjunto al sello disquero Música Corriente. Liderado por José Antonio Santamaría (bajo y programaciones) y Alejandro Bernal (guitarra y voz), apoyado en vivo por Sara Zuluaga (batería). Danta es una experiencia sonora en vivo que a pesar de lo difícil que podría ser para algunos tratar de reflejar un disco lleno de capas, texturas, timbres, ritmos y melodías que se suman, logra salir más que bien librada y proponer momentos abiertos en el Páramo sonoro, alejados del bullicioso tradicionalista que acoge el valle de aburrá.

Su música comparte el riesgo sonoro del Krautrock, al utilizar toda clase de herramientas en búsqueda de un bien común sonoro, las estructuras de sus canciones son moldeadas por la secuencia de los timbres presentes en ellas, dándole espacio, lugar y aire a cada uno de los gestos sonoros4, logrando consolidar un sonido propio y original. Elementos que conjugados al juego dinámico presente entre cada uno de los miembros de la banda (virtuales y reales, como es el caso de los bajos, pads y sintes) permiten sumergirnos en un juego de texturas que van más allá de la disonancia.

El lanzamiento de su disco fue realizado el pasado jueves 17 de agosto en La Pascasia, junto a ellos se presentó el dúo Knives5, grupo que ha brillado por su extrañeza visual en su actuación en vivo (guitarra y batería), sus experimentos (más poca experimentación y profundización) en sus canciones y su buena intuición sonora; aún es pronto para asegurar mucho sobre dicha agrupación, por ahora la recomendación es seguir trabajando en una dirección más explorativa y menos autorreferencial.

Al parecer el valle se está abriendo sonoramente y nos invita a visitar otros pisos térmicos sonoros.

1 Se recomienda textos como el de Alex Ross (el ruido eterno) y Thom Holmes (electronic and experimental music) para profundizar más.

4 Un gesto sonoro es el símil del motivo musical en la práctica común, su diferencia con el motivo es que no requiere de un elemento musical escrito, sino que puede ser un timbre o grupo de timbres que sugieren un protagonismo dentro del discurso musical o sonoro.

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Más allá de la disonancia, parte 2

Por: José Gallardo Arbeláez

¿Qué sucede cuando aislamos un sonido de fuente causal? ¿este sonido por sí mismo es música, sonido, arte sonoro? ¿comunica o expresa? Partamos de un ejemplo puntual: el sonido de la lluvia, por si misma es una serie de ritmos, frecuencias, dinámicas, ubicadas en un timbre muy cercano a nuestra cotidianidad, pues ¿quien no ha escuchado la lluvia? Alguna vez conversando con un amigo mexicano (compositor y artista) me decía que dicho sonido evoca el sobrecogimiento, pues cuando escuchamos la lluvia buscamos refugio bajo techo.

Con lluvia comienza “El tríptico del atrato”1 del compositor Julián Serna Gallego, pieza que presentó hace aproximadamente un mes, en sustentación pública para obtener su título de músico compositor en la Universidad de Antioquia. Esta pieza se convierte en la primera presentada en un portafolio de grado en música, ha casi más de 70 años de la aparición de la música concreta; hago dicha salvedad porque la pieza se ubica estilísticamente dentro de este tipo de música, tanto que el autor la concibe como una pieza acusmática, término que los músicos concretos acuñaron a su discurso. La obra es resultado de una investigación creación donde participó el estudiante, la cual tenía como tema las músicas del Atrato, particularmente Serna utilizó grabaciones de arrullos y alabaos (música tradicional de la zona), grabaciones de campo, síntesis y procesamientos de dichos materiales iniciales.

Si pasamos la sorpresa inicial que indica el hecho histórico de la pieza en nuestro contexto local, podemos empezar a establecer un diálogo con ella, buscando en nuestra cóclea respuestas a los impulsos propuestos por el autor. Para algunos compositor la acusmática es uno de los formatos donde el compositor tiene control absoluto de la obra, o digamos un 90 % de control, siendo esto no solo una ventaja, sino una demostración de sus habilidades expresivas musicales; sobrepasar la dimensión técnica del sonido, el momento causal en donde se ubican estos sonidos, crear una sintaxis en el tiempo, provocar una reacción sonora en el otro es el reto real de este género. Serna, intenta realizar todo esto en su pieza, guardando cuidado en la selección del material grabado, procurando que los procesos de manipulación sean más naturalistas que sintéticos, jugando con la espacialidad de la obra, pero se queda corto al tratar de unir el mundo de la síntesis digital de audio con dichos procesos sonoros, logrando una cierta desconexión en la segunda sección de la obra; tal vez el cambio de código simbólico en la pieza no fue bien ejecutado y allí es donde el compositor puede continuar su búsqueda.

Cuando alejamos al escucha de sus fuentes causales, podemos crear mundos completamente imaginarios al mundo real, en una metáfora de alejamiento del mundo y presencia del mismo, una melancolía saturnina como dirían algunos estetas. Nuestra labor como hacedores y manipuladores de sonidos consiste en esto, no en simplemente dejar que la escucha haga su efecto en el otro, pues el otro siempre escuchara sin importar que nuestra exista; la escucha debe provocar sensiblemente al otro.

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Más allá de la disonancia, parte 1.

Por: José Gallardo Arbeláez.

El presente texto es el primero de una serie de textos dedicados a las prácticas sonoras contemporáneas presentes en el Valle de Aburrá, un breve homenaje a Pierre Henry1 que murió el día de ayer, 5 de julio de 2017.

El comienzo del siglo XX se define con lo que algunos llamarían la “crisis de la representación en el lenguaje”, en términos musicales esta incisión se hace visible en varios ámbitos: la aparición de la atonalidad, el dodecafonismo, el futurismo italiano, la música de Debussy, Satie y le six, y posteriormente la música concreta, electrónica y electroacústica; dando como resultado una serie de apropiaciones estéticas y técnicas que hoy en día se catalogan por algunos oyentes como música experimental, ruido, arte sonoro, etc.

En Medellín – Colombia, ha sido lento el desarrollo, apropiación y exploración de estas expresiones sonoras, por un lado la academia no había considerado pertinente su inclusión dentro de los programas de enseñanza, y actualmente sólo encontramos unas pequeñas brechas internas donde unos casos particulares han podido expresarse en dicha dimensión sonora. Por fuera de la academia, se han notado ciertos acercamientos, algunos muy acertados y expresivamente hermosos, que dan cuenta de caminos solitarios, que van más allá del simple experimento y el objeto técnico, del campo de la visibilidad pasando al campo de la sonoridad, del objeto sonoro y su esthesis no causal.

Siendo este un breve panorama (en otros textos he dedicado más letras al contexto medellinita en términos sonoro2) es curioso que se presenten trabajos de grado donde el resultado final es una obra acusmática, inspirada en la música concreta y las técnicas espectralistas, sobre todo si el estudiante que presenta dicho trabajo aspira a ser comunicador audiovisual. Este es el caso de la obra “Paraíso Sintético3” de Juan Pablo Gomez Zapata, un e.p que fue resultado de un investigación creación realizada durante un año, la cual tuve el honor de asesorar. La sinopsis del proyecto de Juan Pablo es:

Buscando evidenciar las dinámicas sociales por medio del arte. Paraíso Sintético utiliza la ciudad como medio expresivo para la creación musical. A través de una exploración temporal, los ritmos, las dinámicas propios de la ciudad, determinarán la musicalidad de esta obra: una canción por cada momento del día; la mañana, la tarde y la noche expresadas en ritmos, melodías y armonías” (Gomez, 2017:13)4

La pregunta es ¿a qué suena este postulado?

Alba, primera de las tres piezas contenidas en el e.p, comienza con un bajo prolongando, el cual guarda en sí mismo un ritmo frecuencial, parte de dicho bajo tiene en su timbre ruido blanco filtrado, su aparición como motivo es presentada con un contramotivo basado tal vez en sus parciales o los parciales escogidos de algunas de las grabaciones tomadas en el lugar donde fue capturado el material sonoro: el parque de berrio5. Los sonidos expuestos en este movimiento tienen una relación de contrarios a nivel de frecuencia, tipo de onda y gesto sonoro, logrando establecer en ciertos momentos contrapuntos de hasta 4 líneas de interacción; lo cual afecta la estructura macro formal de la pieza, dado que las relaciones internas entre dichos objetos sonoros, no solo generan tensión si no, distensión, complemento e incluso en algunos momentos pequeños clusters. Dicha introducción da paso por un crossfade a un nuevo motivo en la región media de la frecuencias, un sonido parecido a un drone, y que cita algunos referentes de la música ambient, pero que su síntesis no sugiere un lugar común dentro de dicho género, es más cercano a propuestas que usan y abusan de la manipulación espectral de los objetos sonoros. Luego de un breve silencio (conector apropiado en algunos casos, pues el oído debe tener descansos) aparece un nuevo motivo, que trata de citar los elementos expuestos en la primera sección de este movimiento, pareciendo un cita a los primeros estudios de Stockhausen para medios electrónicos y en algunos casos a Parmegianni6 y su De Natura Sonorum. La disonancia aquí es consonancia sonora y permite que otro elemento muy importante en la composición sonora haga su aparición: el espacio.

En ninguno de los tres movimientos de la obra se logran percibir los elementos causales de donde fue tomado todo el material sonoro, siendo esto un elemento interesante porque no trata de evidenciar el lugar a partir de su mimesis, sino a través de la representación sonora, apelando a expresar las acciones del dispositivo social presente en dicho lugar, sus trazas, símbolos, incluso ambigüedades, en elementos musicales, trabajo de transducción que puede lograr dos vías: la semejanza o la abstracción. Cuando los músicos concretos hablaban de su música siempre partían de contraponerse a la música tradicionalmente hecha con escritura de partituras e interpretación de músicos7, y a esta le llamaban abstracta, ya que lo que sonaba era un proceso de abstracción por un tercero, no por el compositor. Esto no quiere decir que al tener todo el control del material sonoro, no exista una posible abstracción ya en este caso no por el autor o el instrumentista a través del ideograma (la partitura), sino por el escucha, el cual libremente a partir del acto de la escucha logra abstraer el posible mensaje.

Por esta razón, cuando en Meridiano (el segundo movimiento de la pieza) aparecen elementos rítmicos repetitivos, el escucha puede apelar al frenesí, desorden y caos que sucede al mediodía en dicho parque, más si el oyente ha visitado el lugar. El motivo aquí está inspirado en los ritmos Schaeffereanos, los mismos que luego escucharemos en expresiones sonoras más experimentales y contemporáneas; siendo este elemento de plano la guía para el oyente.

Oscuridad, es el único de los tres movimientos que expone una melodía con una frase periódica (tanto en su extensión, como en su repetición) estableciendo una relación contrapuntística con la siguiente frase presente en el movimiento, solo que no trata de usar todas las posibles técnicas de desarrollo, sino más bien exponer dichas melodías, al contraponer sus octavas.

Formalmente podríamos decir que las tres piezas no pasan del ámbito de la forma tripartita o binaria, pero sus periodos y secciones no son simétricos en su totalidad, y la naturaleza del material sonoro, no permite que logremos encajar dichas piezas dentro de un modelo formal tradicional, ya que sus relaciones internas son otras.

Alguna vez Schöenberg expresó que su estilo de composición era más democrático, ya que en el dodecafonismo no existen tensiones dominantes que deban ser resueltas o atraídas por tónicas o subdominantes, esto quiere decir que cada sonido era idóneo y libre de hacer lo que quisiera, lo cual tendrá consecuencias en el siguiente, pero no dependen de un “líder” o tercero, es una democracia participativa no representativa. Siento que los músicos concretos llevaron está idea a su máxima expresión al revelarnos que no hay nada más democrático que escuchar y de allí expresarnos.

3 Para escuchar un fragmento visite https://soundcloud.com/juan-pablo-g-mez-zapata/01-alba

4 Dicho trabajo de grado estará disponible en la biblioteca de la Universidad de Antioquia, institución de donde se gradúo el autor de la obra.

7 Curiosamente los pioneros del Dub Jamaiquino apelaban al mismo postulado

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Xol – Vestigios

Por: José Gallardo Arbeláez

Vestigios es el primer e.p publicado por el cuarteto residente en Girardota – Antioquia, llamado Xol; el cual se puede adquirir de manera física en el formato C.d o en su descarga digital, además de estar en todas las plataformas de escucha.

Su música toma elementos prestados del folklore andino, la música electrónica, el rock y el pop, logrando una expresión fresca y natural que guarda cierta cercanía a proyectos como Zoe, Gustavo Cerati en el Siempre es Hoy y Café tacvba.

Es de notar que el grupo está comenzando su proceso y por ende aún tendrá muchas influencias notorias, esto suele suceder en casi todos los procesos creativos: primero imitamos para luego representar, es parte de nuestra naturaleza humana, como ya lo expresó Platón alguna vez en su República.  En este orden de ideas, los timbres presentes en Vestigios, suelen ser presentados de una manera muy simple, procesados con efectos de retardo (delay´s, reverb´s, ecos), algunas veces sampleando el material (sobre todo en tiempo real) logrando ejecutar la parte electrónica de su propuesta de la misma manera que ejecutan la quena, el bombo, la guitarra, el charango y el tiple; haciendo que su interpretación sea muy cercana a lo que pasará en vivo. Su puesta en escena logra tener varios picos emotivos, buscando una respuesta en el público que va desarrollándose conforme el discurso de la letra y música sugiere estados tales y como tristeza, alegría, euforia, conjugados con baile, dispersión, atención y relajación.

Las formas de las canciones son tradicionales, guardando un especial cuidado en la melodía acompañada por coros (todos cantan en la agrupación) dándole cierto espacio a la voz principal y formando una pequeña polifonía. Se destaca Víctimas entre el disco, ya que su discurso motívico, presenta materiales interesantes para su desarrollo, sin embargo,  es necesario ahondar un poco más en el proceso tímbrico referente a la síntesis, pues en algunos momentos se siente el preset de ableton live o del sample pad con el que trabajan, muchas veces el timbre puede contribuir no solo a nuevos colores en la propuesta, si no a reformular la estructura de las canciones, afectando las relaciones internas entre los instrumentos utilizados (la morfologia) y a su vez, alejándonos de nuestros referentes puntuales. Los caminos para abordar este proceso de experimentación son muchos: lecturas, escuchas, estudio de software, estudio de hardware; como en muchos casos todos los caminos pueden conducir a Roma, pero muchas veces revisar lo que hicieron los maestros de la síntesis digital de audio, puede ayudar, incluso arriesgando la oreja a sentir nuevas sensaciones acústicas.

Se recomienda a Xol visitar otros referentes y procesos sonoros que guardan cierta similitud al tratar de unir el mundo andino con el mundo electrónico, particularmente el caso de Chile y su segunda etapa de creación electrónica, los cuales si se han tomado el trabajo de documentar su historia como pueblo. Algo para visitar acá

En este orden de ideas, me gustaría escuchar más material de esta banda, la cual en su corta existencia ya lleva un buen recorrido, saliendo del área metropolitana, tocando en varios festivales, bares y espacios culturales, tarea arriesgada y demandante, la cual poco veo en muchas agrupaciones independientes, incluso las que son respaldadas por sellos, bookings y demás artilugios de la industria cultural actual.

Para conocer más de Xol visite

https://aztekelectronicmusic.net/releases/vestigios/

 

 

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La Nada y la Risa

Acerca del e.p de Las Nadas.

Por: José Gallardo A

Este texto será publicado en el primer número de Alto Voltaje, publicación independiente de la ciudad de Medellín, su lanzamiento será el 10 de Junio1

“la risa es una emoción que nace de la súbita transformación de una ansiosa espera en nada”2 (Immanuel Kant)

Las Nadas es el proyecto musical liderado por Pedro Pablo Gaibor alias “Berenjena”, el cual se podría definir como un grupo de hip hop, género que usualmente estamos acostumbrados a relacionar con el mundo de los samples, loops, secuenciadores, mpc, beats, dj´s y mc´s. En este caso particular, la utilización de dichos materiales ha sido limitado, buscando crear sus propias pistas o secuencias, las cuales tienen la naturalidad que tendría cualquier formato instrumental, desde el rock hasta las música de cámara. Ahora bien, el elemento hip hop, radica en la voz de Berenjena, el cual a partir de lo que muchos en la ciudad llaman “rimas inteligentes”, desarrolla temas de interés actual, cargadas de citas a manifestaciones científicas, artísticas y culturales del siglo XX, todas fuertemente expuestas con un tono provocador, escueto y mordaz, en la voz del mc Berenjena, buscando la respuesta en el oyente, en algunos casos molesto, en otros chistosa, en otras nada.

Se le agradece a Berenjena que su liricas toquen temas importantes como la pedofilia presente en la iglesia católica, el negocio del arte3, la historia de latinoamérica y la influencia de la cultura hipster en nuestro pequeña villa del aburrá, todo esto ubicado en un contexto cómico y locuaz; el cual suele tener muy buena respuesta en nuestra cultura antioqueña, tierra de bandidos, curas, paisas emprendedores, trovadores, futbolistas y cuentachistes.

Ahora bien, Las Nadas se queda corto en tratar de seguirle el ritmo, humor y fuerza de las líricas de Berenjena, repitiendo los mismos lugares comunes que nos ha dado el pop, el rock, la música 8 bit (con sus secuencias hechas en organetas o casio tone), ubicando el disco en un grupo selecto de hacedores de música, que comparten dicho hobbie con otros como el fanzine, el dibujo, la navegación en facebook, la literatura de wikipedia y otros tantos eventos contemporáneos; dejando a la música en último lugar, la cual en un proyecto musical debe ser lo primordial. Su propuesta es un remedo mal hecho de grandes artistas del género como los Beastie Boys4, Les Luthiers, y una banda argentina que guarda ciertas similitud con su propuesta: El orgullo de Mamá5. Se hace necesario en una propuesta de este tipo, revisar referentes, estudiarlos a varios niveles y estudiar las capacidades y posibilidades interpretativas que se tienen y que no se tienen, para tratar de decir algo no nuevo, sino tal vez propio; el trabajo que se ha hecho con el texto de este proyecto musical, demuestra un cierto cuidado por el detalle, comparado con el humor presente en la música o stimmung6, no se hace visible a ningún nivel, separando el texto de la música y ubicándola como una música de fondo, sin ser esta la intención.

Me inquieta un poco saber cómo suenan Las Nadas en vivo y conocer cuál es su público activo y participativo, ese que compra los discos7, sigue a la banda y conoce un poco más sobre ella, no el que “comparte eventos en facebook” o da “likes como dando propina”, y así, poder corroborar la inteligencia de sus letras comparada a la presencia de los que la escuchan; porque muchas veces confundimos la inteligencia con el humor y el cinísmo con la ignorancia.

John Cage le gustaba citar una frase del mismo filósofo alemán con que comenzó este texto y es la siguiente: existen dos cosas que no tiene que significar nada para producir un inmenso placer, una es la música y la otra es la risa8.

Las Nadas se estará presentando en el mes de junio, en El Suiche9, serie de conciertos realizados en al ciudad de medellín, el último miércoles de cada mes, espero poder estar en dicho concierto y ver uno de los tantos momentos que tiene el discurso en tiempo y espacio que llamamos música.

3 Para ampliar un poco sobre el tema https://www.youtube.com/watch?v=zSDnQMnTQvQ

4 De los cuales recomiendo particularmente escuchar este disco instrumental https://en.wikipedia.org/wiki/The_In_Sound_from_Way_Out!_(Beastie_Boys_album)

6 Existe en la palabra alemana Stimmung la connotación de atmósfera, de ethos, armonía espiritual, por ejemplo, la palabra puede ser traducida como el humor en frases tales como, el bueno humor o mal humor, refiriéndose a la consonancia o no de las vibraciones que existen en el hombre y su medio ambiente y, además, en la palabra Stimmung se esconde la palabra Stimme que traduce voz. (Braddel http://homepage.eircom.net/~braddellr/stock/index.htm recuperado el 22 de octubre 2011).

7 Se puede adquirir en Medellín en Surco Records tienda de discos.

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Estamos en la Sima Vol. II y III

En estos tiempos el mundo que conocemos es un amasijo de ilusiones a ras de piso, de aliento sin forma, de cultura babosa programática y sin sentido, cuyo objetivo no es más que propagar el espíritu destructivo” Zoroastro, Estamos en la Sima II y III.

En mi ofició de músico he tenido la fortuna de conocer colegas de todo tipo: académicos, endémicos, punkeros, rockeros, malos, buenos, electrónicos, tropicales y antitropicales…Muchos de ellos los conocí en la academia, incluso muchos de los que no terminaron haciendo música académica o de “arte” como nombran algunos colegas de alto turmequé. Mi experiencia me ha enseñado que las músicas son muchas y que precisamente su diversidad permite que convivan entre ellas, los discursos sonoros pueden conversar, así como yo puedo conversar con un punkero, hardcorero, vegano, negro, blanco, electroacústico o simplemente humano.

A finales del año pasado, un vecino, colega y parcero de los perros o semovientes (como los nombra el nuevo código de policía) me contó que andaba terminando de grabar un proyecto llamado Estamos en la Sima . Dicho personaje responde al nombre de Carlos Julio Gironza, baterísta de importantes grupos de punk y hard core en Medellín y de tal vez una de las bandas más relevantes a nivel histórico de la ciudad: Grito. La historia de Estamos en la Sima se remonta a un casette legendario que fue hecho, rotado y reproducido en la ciudad de Medellín en los años 80, dicho compilado fue el culpable de dar a conocer algunas de las bandas que también tuvieron repercusión en compilados como los creados por Lorito Records y más tarde aparecerían en la película Rodrigo D de Victor Gaviria. Partiendo de este precedente histórico, Carlos Julio, Alejandro Saldarriaga, Andrés Navarro, más otro grupo de amigos se encargaron de producir, documentar y publicar dos compilados que reúnen 64 tracks de bandas de punk y hardcore local. Particularmente Gironza me decía que el “caseto” original de la grabación de tanto regrabarse y compartirse (antes de facebook, likes e internet) terminaba siendo ruido, “noise” de cinta; tal vez una consecuencia que luego determinó parte del sonido de Medellín de los años 80, la falta de buenos equipos o simplemente de equipos musicales, de grabación y reproducción, hacían que el punk, metal y hardcore sonará más rudo y violento a nivel sonoro, agregando una fuerza que ya estaba presente en las letras, los riffs, el “ponche” de la batería y otros tantos agregados que hacen de este plato fuerte, pesado y poco digerible para algunos, el alimento de cada uno de otros, sin exotismos, simplemente música como expresión de unos jóvenes en medio de una guerra en la que fueron incluidos, de una época demente, loca y abyecta.

El 30, 31 y 1 de noviembre de 2015 se dieron cita los viejos zorros del punk y hardcore, junto a nuevas generaciones, todos unidos con una simple intención, hacer un disco ya no solo para que los conocieron los locales, sino para todo el mundo, pues como menciona el vocalista de los Suxios: la canción que hicimos habla de la situación mundial y como la recopilación va para todo el mundo, todos sabemos de que va la vuelta. Este proyecto fue documentado en video y varias de las sesiones se pueden disfrutar en el canal de youtube del proyecto, dándole una potencia mayor a nivel de investigación y fuente para futuros proyectos de la ciudad. Es notable resaltar que todas las grabaciones fueron hechas en sesión y registradas de manera análoga en cinta magnetofónica, para luego ser prensada en vinilo, el cual tiene ilustraciones de Carlos Julio Gironza, el montaje y diagramación e insert de la caratula fue efectuado por Pamela escobar , Juanber uribe y Jhon serna, las traducciones fueron a cargo de Pamela Escobar y Zoroastro Toda la logística de esta grabación estuvo a cargo de Zoroastro y Juanber. El tiraje litográfico fue a cargo de Esteban Sierra -Insurrección Nómada- en Bogotá durante los meses de marzo y abril de 2016. La idea original de esta grabación y producción estuvo a cargo de Esteban Mesa-Ruido Total.

Ahora bien, a qué suena? Este sonido de los 80 del punk y hard core medallo cambio? Es necesario que cambie? Evoluciones o se fusione? Suena más claro, fuerte y contundente, es muy importante el aporte que da la preparación técnica que han tenido los ingenieros y músicos de la ciudad, el sonido “análogo” del caseto es un romanticismo que guardamos en nuestros oídos, un recuerdo de nuestra adolescencia, pero no significa que sea bueno o bien hecho, fue necesario aprender a grabar bien, a escuchar otras bandas, a pasar por el CD, mp3 y youtube, para afianzar nuestros conocimientos sonoros. Es importante también entender que lo que está grabado en vinilo una mejor calidad que lo digital, si se piensa este asunto desde un punto de vista técnico, la grabación y reproducción digital permite mejor fidelidad y claridad a nivel de los componentes del sonido: rango de frecuencias, rango de amplitud, timbre, estereofonia, etc. La fascinación actual que se vive con formatos “olvidados” por algunos, como es el caso del vinilo y la grabación análogo en cinta magnetofónica, no implica que sea de mejor calidad, solo sugiere otras posibilidades (que ya existían) timbricas, sobre músicas que no tuvieron la oportunidad de ser registradas de dicha manera.

El sonido del punk y hardcore de Medellín sigue siendo el mismo y es natural que lo sea, no necesita evolucionar, no necesita nada, él simplemente es lo que es, fiel a una tradición que se autoreferencia y que tiene toda la validez para existir y seguir golpeando con fuerza está sociedad que necesita muchas veces ser sonsacada de la duermevela, estupidez y automatismo que nos promueve una vida medida y vista a través del scroll de una pantalla negra.

Les recomiendo a los escuchas de esta música a visitar y comprar los vinilos de Estamos en la Sima II y III, claro ejemplo de unión, gestión y autogestión aplicada a un bien común: hacer música. A los no conocedores de estas sonoridades, nada les caería mal dejarse tocar un poco de está música que ya es parte de nuestra historia y aprender que todas las músicas pueden convivir tranquilamente, solo hace falta conocer un poco más del otro, dejarse permear de su sonoridad.

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Rock a la Regia

RoomRaiders, Mucama, Hombre Memoria y SAAIL en Victoria Regia.

El pasado 29 de diciembre del 2016, se encontraron en tarima cuatro agrupaciones que representan una nueva generación de rock (con todas sus variaciones, fusiones y confusiones) presente en la villa del aburrá, el lugar Victoria Regia, un nuevo espacio que parece perfilarse como recinto de concierto, bellamente decorado, con una imponente vitrina al exterior, la cual crea una membrana invisible con un lugar de encuentro, parche, interacción y traza del género musical excusa de este concierto: el parque de poblado. Apuesta compleja la de crear un sitio en Medellín, donde mínimamente los músicos puedan tocar, intentar ganar unos pesos (o superar la barrera de tener un cover de más de $10.000, cifra que desde 1990 es la misma por cuatro bandas o más) sonar bien y tener un público (interesado, desprevenido o desinteresado).

El recital comenzó tipo 10pm con RoomRaiders agrupación donde figura en la voz y teclado, Federico Franco, músico de la ciudad que desde hace una década ha participado en diversos proyectos que lindan con la música electrónica y el rock. La agrupación tuvo algunos problemas de sonido, los cuales provocaron que fuera incomodo para ellos la interpretación, hasta que aproximadamente en el tercer tema lograron tener un punto de equilibrio. De allí, pudimos notar un esfuerzo por hacer una música que juega con el baile, el rock alternativo de los noventa, los sonidos sintetizados y la guitarras rítmicas; intentando buscar un groove que tuviese respuesta en el público, pero la respuesta fue poca, tal vez por la hora (el público no llegaba en su totalidad) tal vez por ciertas fallas interpretativas (buscar un groove no es fácil en vivo) o simplemente es una muestra del camino que deben empezar a recorrer como banda en vivo. Sus fallas interpretativas buscaban refugio en la sonoridad de la misma propuesta, pero no logran aún ubicarse en el discurso en vivo, difícil tarea que solo se logra con más conciertos, ensayos y prueba error.

Después de un breve receso, donde se agradece que la selección musical del bar fue empática con la situación, Mucama se toma el escenario de una manera arrasadora, manteniendo en píe a los asistentes, provocando baile, fiesta, alegría y respuesta en un público desconocedor de este grupo ubicado entre los Happy Mondays, Damon Albarn en The good, the bad and the queen y un poco del funk/disco de los setentas norteamericano. Mucama sorprende también con su formación donde tenemos tres voces coreando casi todo el tiempo un beat sabroso y provocador, tanto así, que el hecho de que canta en ingles en un país de tendencia españolaparlante no moleste tanto y permita disfrutar de la música. Evidentemente el buen resultado de esta banda se debe al ejercicio de tratar de aprovechar las habilidades de cada uno de sus integrantes al mínimo y máximo, no sobre saturando las canciones, reconociendo más bien que la unión hace la fuerza y que la sumatoria de frecuencias, la cancelación de las mismas y el silencio hacen parte del discurso bailable. Sin más, nos gustaría escuchar como se comporta esta agrupación en un disco o registro sonoro, ya que no se tiene publicación alguna o no se ha encontrado en al web o el mundo físico.

Alta tarea enfrentar la tercera posición en un concierto, sobre todo donde dos de las primeras propuesta tienden más al ritmo, el movimiento y baile, sin embargo Hombre Memoria intento remontar la apuesta, tan solo un par de semanas después de su lanzamiento como banda en La Pascasia. Con problemas de sonido y momentos de incomodidad con el mismo, la banda liderada por Simón Mesa y Victor Acevedo, trato de llevar a mejor puerto su cadencia delicada y simple, que busca generar un contrapunto de timbres, ubicando al escucha en un mundo donde el sonido es la excusa para construir el espacio; por desgracia, este tipo de propuesta necesitan de un control y caos milimétrico en su ejecución sonora, donde uno permita la contención de ruidos y el otro utilice el ruido como mecanismo dialógico, esta no fue la ocasión de Hombre Memoria, lo bueno, es que siempre vendrán nuevos espacios, conciertos, noches y momentos.

SAAIL es una propuesta que tiene sus raíces en The Boqui toquis un grupo que por allá en los años 2011 estaba coqueteando con el rock ingles del momento y que buscaba generar otros momentos y experiencias sonoras con el género que en la ciudad ha tenido unas influencias muy claras e incluso absurdamente tradicionales, como es el caso del punk y el metal. En su búsqueda por tener otro discurso más acorde a sus influencias, tiempos y experiencias sonoras, se ubica esta nueva agrupación, la cual guarda muchas similitudes con sus influencias y a su vez lucha con ellas. Es de resaltar la dedicación que se nota en la interpretación, la habilidad técnica que tienen al tocar en vivo y la respuesta que tienen en su público, el cual cada vez crece más; es de esperar que puedan buscar dentro de ese cúmulo de influencias un sonido que sea más provocador y acorde a sus propias búsquedas, ya que con tanta energía y juventud, el camino apenas se dibuja.

Es sinceramente inspirador que en Medellín se creen espacios donde las bandas se junten a tocar, arriesgar la noche, invertir tiempo=dinero, en realizar un concierto, incluso en fechas tan poco apetecidas por nuestra pequeña villa. A su vez, celebro que nuestras bandas estén alcanzando un nivel técnico con el sonido, la interpretación en vivo, la difusión del evento y otras tantas cosas que permitan a los oyentes tener una experiencia agradable y escuchar sus nuevos discursos, tal vez sea un camino que debemos seguir recorriendo como músicos: la independencia, que colectivamente es mejor!

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