De la reproductibilidad en la imagen sonora y su recepción.

Partiré de un momento cercano:

Hace un par de días en un programa de radio llamado Remolinos1 se discutía en torno a lo que se denomina música mixta, tema que nos llevo a plantear la aparición de las músicas contemporáneas, particularmente las que su discurso, dialéctica y realización está atada a los desarrollos tecnológicos en el campo de sonido. En dicho programa fue relevante para mi o me hizo eco un comentario del colega y socio David Robledo, el cual mencionaba que si bien en el arte contemporáneo existieron desarrollos técnicos que modificaron el contenido expresivo ninguno de ellos obedecía o se catalogaba según su técnica de realización, como si suele suceder en la músicas contemporáneas, las cuales de ahora en adelante nombraré como prácticas sonoras contemporáneas para tal vez no discurrir en una problemática de géneros musicales y más en el terreno de como se realizan. Dichas prácticas son las herederas de todos los movimientos musicales catalogados hasta la fecha: futurismo italiano, música concreta, música electrónica, música electroacústica, ruidismo y arte sonoro.

El comentario del joven Robledo es importante como punto de partida pues establece que gran parte de las obras sonoras de nuestro tiempo o incluso desde hace más de 60 años dependen de su medio, es decir que el sonido es igual a la música. Para aclarar un poco esta disyuntiva es necesario definir cuales son los elementos del sonido y cuales de estos conservan o se notan en la música y de allí ahondar un poco más para tal vez establecer puntos de comparación con la imagen y sus manifestaciones paralelas (tal vez simplemente de manera temporal, es decir que existieron en la misma época y utilizan tecnología para su expresividad).

En el sonido encontramos las frecuencias, las cuales son la velocidad con que un sonido se mueve en un segundo, esto tiene su propia unidad de medida y supone que todo lo que suena no solo tiene una altura (definida o no, por ejemplo el ruido blanco que posee todas las frecuencias de 20hz a 20 khz) sino un ritmo, pues hay un movimiento cíclico en un tiempo determinado. A su vez el sonido tiene intensidad que define la amplitud de onda, es decir el volumen necesario para que lo que suena se escuche o no; luego tenemos la forma de onda o envolvente, la cual determina la geometría del sonido, es decir como comienza, avanza, se alarga y termina en un determinado plano de tiempo, la envolvente ayuda a comprender el carácter de sonido: percutido, frotado, alargado, incluso aterciopelado! Por último pero no menos importante tenemos el timbre, el cual es la sumatoria de todas las variables anteriores más las que no podemos determinar o definir (esto si pensamos en los sonidos que suenan en el mundo, incluso una sinusoide que es el sonido más puro tiene timbre) El timbre nos ayuda a identificar las fuentes causales del sonido, si es un violín o una voz de una mujer, si es un computador o un bus.

Aclarado esto, es necesario entonces mencionar que todos y cada uno de estos elementos están en la música desde hace mucho tiempo, incluso en la música antes de la reproductibilidad técnica de la que habla Benjamin en su ensayo de 1936; la diferencia sustancial es que dichos elementos necesitaban ser escuchados atentamente, aislados y manipulados para poderlos ingresar al discurso musical, este hecho va mucho más allá del asunto técnico de tener una grabadora de cinta magnetofónica o un software de análisis espectral, radica en que nuestra naturaleza humana como menciona Platón en su República “necesita imitar para representar”, es una necesidad implícita en el ser humano que supone un aprendizaje y para poder imitar debemos reconocer, en el caso del sonido escuchar.

Es así que, si no existe una escucha activa de estos fenómenos no podremos reconocerlos por fuera de nosotros mismos; darle valor de ruido al reggaeton o el black metal parte de reconocer que es ese No ruido. Ruido entonces es todo lo que nos moleste, todo lo que no tenga una organización de alturas, forma de onda o envolvente; ruido no es un género sonoro, es simplemente una clasificación que le damos a las cosas que una mayoría no le gustó en su momento, pero que ha estado presente desde los tiempos del futurismo italiano con los entonarumori, maquinas de entonar ruido y qué era ese ruido que entonaban? Imitaban la ciudad creciente, el movimiento, la velocidad, las maquinas, que en principió venían de la tradición industrial, era mimesis.

La música de los instrumentos tradicionales, bellos y bien afinados también ha producido ruido, solo que su discurso en gran parte ha sido autoreferencial: el sonido por el sonido expresando sonidos en sonidos. Y al ser un discurso sonoro inasible y expresado en el tiempo y espacio, su acceso será más difícil, pero no imposible. Ahora bien, todos los elementos del sonido están presentes en la música, pero esto no significa que todo lo que suena sea música, es música cuando suceden dos cosas:

  1. Hay una intención por el hacedor de que sea música, es decir organizar los eventos de manera tal que pueda decir algo para alguien, comenzando en el autor, pasando por sus medios de interpretación (humanos o maquinas) y terminado en la recepción final del público.
  2. El escucha debe tener una intención de organizar ese material en un discurso que signifique algo para él, esta significación puede ser puramente sensual, es decir una estesis física donde su cuerpo reacciona a lo escuchado, o poética donde los sonidos escuchados establecen cierta significación temporal en su oído (agrado o desagrado) y sugieren momentos anteriores o posteriores (recordación u olvido)

Ahora bien cualquier ser humano dotado de oídos puede sentir esta experiencia.

¿Cual sería entonces la problemática aquí? ¿Qué estas músicas hayan sido nombradas por sus objetos técnicos de creación? O ¿Qué estas músicas impliquen otra escucha? Sinceramente no es necesaria otra escucha, ni otros oídos ni otros ojos, simplemente como sucede con la imagen debemos ver, en algunos casos se ve tanto que entramos en la estetización en exceso del mundo tanto que “una atmósfera estética invade al mundo” (Michaud 2007:48). Donde miremos encontramos relaciones expresivas que muchas veces son traducidas en prácticas artísticas, donde los medios son variables, donde la propuesta del artista debe ser tomada como un continium incesante, el plural de las representaciones y de los soportes.

Es claro entonces que cualquier obra debe ser expresarse en si misma y no a través de lo que se dice de ella, que sus materiales dispuestos de una manera, modo o forma (sean cautín o pincel) deben tener provocación o una respuesta (así sea la aburrición) en el otro y que sobre todo deben desprenderse de la idea de un autor. Toda esta argumentación no entra en el terreno del gusto, pues el gusto es una elaboración individual y subjetivo (es decir desprendido del objeto) que es imposible de medir, más allá de likes en facebook o tablas estadísticas, su naturaleza efimera no debe ser condición por la cual una obra sea una obra, pero si es relevante para saber que obras perduraron en la historia.

Entonces cual serían las razones para que estos discursos sonoros presentes en el mundo, estas prácticas sonoras que involucran cuencos tibetános procesados a través de patches en Max/Msp o Pure Data, acompañados por sonidos ancentrales o geofonías como los nombra Bernie Krause, sintetizadores hechos por usted mismo que producen el mismo rango de frecuencia en cualquiera de sus configuraciones, música con beats, outbeat, dubbeat, upperbeat o …pipi.–pipi–01–0111… No encuentro asidero de escucha?

En la imagen que sucedió? para esto tomaré dos referentes visuales y los someteré a un breve análisis.

 

David Robledo

Fig 1. Esperando a Beckett, acrílico sobre tela, 2012. David Robledo.

Claramente es una pieza figurativa, con colores pastel en su gran fondo y una interacción de pinceladas expresivas/impresionistas donde se logra visibilizar los objetos, su división en el plano está determinado no solo por las geometrías entre los dos marcos de tela, sino por las lineas horizontales en sus franjas: verde, rosa y magenta. Sus ritmos suspendidos entre dos humanos y un perro sugieren una pregunta al vacío, una respuesta inesperada. Los hombres se dividen en espectadores y actores de la escena, algunas veces mostrados como plantillas casi como un stencil, que interactúan a modo de contrapunto con hombres/sombra, hombres/espectro, perros/pelo y hombres/pelo. Todos enmarcados en un contexto de tonos pastel donde la luz hace gran presencia. La paleta cromática se abre a nuevos timbres, ritmos y formas, afirmando que “la más importante manifestación de la sensibilidad visceral está ligada a los ritmos…Estos ritmos están generalmente ligados a una trama más amplia, que es la alternancia de los días y de las noches, la de los cambios meteorológicos y estacionales” (Leroi-Gourhan 1971)

El tema aquí es relevante? Se cuenta una historia? Es parte de una escena? Qué nos dice el autor? Me gusta o no me gusta? Son posibles preguntas al cuadro. Nuestro enfoque con las nuevas músicas sugieren que a esta pintura habría que analizarla desde sus materiales y lo que dicen, los cuales pueden dar respuesta a las preguntas planteadas al principio del párrafo y esto es porque la figuración es reconocible e imitable por nosotros, es asible y diferenciable, e incluso su lectura puede ser descrita a través de otras maneras de expresión: literatura, crítica; utilizando analogías, metáforas y descripciones de lo visto, en algunos casos hasta llevando esto a otro discurso totalmente literario y salido de la obra.

En las nuevas músicas por más que tratemos de describir el evento sonoro será imposible alejarlo de su discursiva autónoma y autoreferencial, es decir siempre será necesario hablar de sonido en si mismo y de sus posibles afectaciones en el ser a partir de este proceso de escucha. Ahora bien, el acceso que se tienen a estos materiales y técnicas iniciales es resultado de la reproductibilidad técnica: cualquiera puede acceder a un micrófono, un software, programar su software, construir su micrófono; pero no cualquiera puede decir algo con esto. Es aquí donde la metáfora del pincel y el cautín tan recurrente en ciertos círculos de música en la ciudad de Medellín puede que tenga sentido: son herramientas, son objetos; ahora bien, estos objetos por si solos dicen algo? La construcción de los mismos dice algo? O su reintepretación (circuit bending, d.i.y, electrónica creativa) y visita tipo ready mate dice algo?

Wolf

Fig 2. Wolfgang Guarin recuperado de http://www.wolfgangworks.com/#!basura-imagen/cac8

La imagen dos presenta un retrato donde las técnicas digitales, el dibujo, la pintura, incluso la fotografía generan otro discurso; ya no es necesario pensar en que plataforma se hizo, con que herramientas pues la imagen está allí y esto es mucho más fuerte que cualquier otro elemento descriptivo, su fuerza radica en su presencialidad no en sus medios.

Contrario a estas dos imágenes realizadas en la más reciente década, la música de este mismo periodo con cualidades cercanas: melodía (figuración), armonía (equilibrio o proporción) ritmo (repetición de patrones, frecuencias, color) timbre (color, carácter) no es nombrada con una categoría explícita de su resultado: dibujo, pintura; sino tal vez por sus técnicas, materiales o fuentes sonoras: house, tecno, minimalista, música por computador, electrónica, electroacústica, noize. Generando tal vez una confusión mayor con el futuro espectador, el cual tal vez no necesita de dicha información, no le importa, o se pierde en la categorización, preguntandose un montón de variables antes de realizar el acto fundamental de dicha experiencia: escuchar. Ya estamos en un paso más allá de la música programática o con títulos y referencias extramusicales, más allá de la música descriptiva como lo es el paisaje sonoro, es un paso donde el tag es casi igual a el stimmung o tonalidad expresiva, lo innombrable y expresable solo en sonido.

Es necesario establecer una discusión con las nuevas o no tan nuevas obras sonoras, sobre todo las que nos rodean, preguntarnos por la presencia de elementos de ruido en su composición, será que nuestras vidas son más ruidosas? O simplemente es una fascinación poética y reaccionaria contra el sonido organizado. Es importante que su discurso sea autónomo para que pueda desarrollarse, pero hasta donde va esta autonomía? El público y el espectador siempre estará allí? O estamos haciendo música para satisfacer nuestros egos retraídos? Cual es el punto medio entre el espectador resonante de la sala y el espectador de escucha activa?

Nuestra problemática sonora es cada vez más una visión cercana a la realidad, una mimesis al campo de la realidad que queremos ver, la bonita y necesaria? La verdad no puedo dar respuesta aún a muchos de estos interrogantes, los arrojo aquí porque siento que Algo está pasando en lo que suena en Medellín.

Para acompañar el final conclusivo de este texto, recomiendo escuchar este trabajo musical y sacar sus propias conclusiones

https://theburrosdiscos.bandcamp.com/album/los-nuevos-dioses-brr-15

1Remolinos programa realizado por la corporación Música Corriente para U.N Radio, para escuchar click en https://www.mixcloud.com/musicacorriente/remolinos-3/

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Reseña en ayunas.

Se me hace inmediatamente necesario escribir unas cuantas frases, después de escuchar Geometría #1 de ManE, Fanzine sonoro visual realizado por Wolfgang Guarín Tirado.

En momentos donde el despliegue técnico ya no es sorprendente, donde el discurso seudo-político se toma las expresiones sonoras (porque no nos digamos mentiras, cualquier expresión del ser humano es política, no necesitas ponerte una camisa del Che o “crear tus propios circuitos de biohacker”) donde todos los dóndes, pórques, cómos están supremamente justificados, debe y es necesario que aparezca una expresión sonora: fuerte, contundente, provocadora y que diga algo, sobre todo que narre algo; que mejor manera de hacerlo sino desde la fuente sonora, desde el objeto sonoro, desde la creación inmediata y sobre todo desde una escucha atenta y cuidadosa, ¿cómo escribir sin leer? ¿cómo hacer música sin escucharla?

Creo fervientemente en los procesos de creación, en la documentación de los mismos, en la investigación creación, pero no hay nada más fuerte que la obra misma, que el resultado final, pleno, comunicativo, narrador de experiencias y de auras; resplandor inmediato que te producen los primeros 5 segundos de Geometría #1; que sin apelar a un texto (canción), a un gesto extramusical o sonoro (performance) o una extremada y exquisita técnica musical te hace ir más allá del medio de reproducción, en mi caso: la pantalla de la computadora.

No hablaré del diálogo o discurso visual, se que el creador de este tipo de piezas prefiere la música sin imágenes, no soy quien para poner en palabras lo visto, solo siento una completa empatía entre cuadro/ritmo, frecuencia/frecuencia, color/timbre, plano/amplitud; dejando así cubiertas las relaciones básicas entre sonido e imagen, un contrapunto audiovisual que sucede de manera natural, diáfana y hace mella en lo sonoro.

No siendo más, el video que reproduce estas palabras en ayunas, ahora si, a desayunar.

[vimeo 115915237]

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Coloquio de investigación 2014-2

El próximo martes estaré compartiendo el comienzo de una investigación en torno a la experimentación sonora en la ciudad de Medellín; el lugar es Bellas Artes sede La Playa, sala Beethoven, 10 a.m, entrada libre. Adicionalmente estará la docente Beatriz Salazar exponiendo parte de su trabajo de maestría. 

 

coloquio 2014 2

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…Sobre la primera exposición del joven pintor, David Robledo…

Algunas veces escribimos textos bonitos, cuando lo hermoso nos supera, aquí mi pequeño aporte.

http://humanas.medellin.unal.edu.co/sites/default/files/fche/PensamientoEstetico/9.Res_COMO_A_UN_PERRO.pdf

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Carta a Jaimito o epístola sobre el arte sonoro.

Medellín 16 de julio de 2014

Hola mano.

He recibido tu pieza, la verdad me ha inspirado no solo de manera musical y sonora, sino que ha inspirado estas palabras, esta epístola que se viene a continuación; sobra decir que a usted le toca asumir la culpa de lo que pueda suceder con este texto. 

Lo escribo públicamente para establecer un diálogo no solo con vos, sino con los interesados en crear un debate o discusión en torno al llamado arte sonoro; y comencemos por ahí, ¿qué es o mejor, no es el arte sonoro? Pensaría uno que debemos remitirnos a los maestros, no?, yo soy académico y con algo de calle, y siendo fiel y consecuente a estos principios, opino que comencemos por los maestros. Juan Reyes, compositor y pionero de la música por computador Colombiano, dice:

Gracias a varios avances en informática y electrónica, la manipulación de sonido está al alcance de muchos, pudiendose editar sonido con una facilidad similar al editor de texto o a cualquier otra aplicación de computador. Siendo éste el contexto se abre cabida para una definición práctica de Arte Sonoro sabiendo que cada artista puede ajustar su definición de arte y forma de trabajo dependiendo de su ideal y objetivo de creación y producción artística.

De ésta forma algunos artistas consideran al Arte Sonoro como un medio de expresión análogo a lo visual pero utilizando el sonido como medio (definición preferible a pensar en que el arte sonoro es música realizada por artistas). Esta consideración está basada en que las ondas sonoras se comportan igual que las ondas de luz. La diferencia es que unas las percibimos con el sentido de la vista y las otras con el sentido de la escucha (Reyes-2006).

Por lo tanto el Arte Sonoro se puede concebir como una forma de expresión que se relaciona con lo acústico, lo sonoro, lo táctil y lo verbal. Como en la actualidad las artes son multi-sensoriales, las expresiones sonoras se perciben con todos los sentidos y dependen funcionalmente del espacio y el tiempo.” http://www.maginvent.org/articles/psontoot/Arte_Sonoro_definicion_prac.html

Entonces tenemos que por un lado es una necesidad expresiva o estética apoyada por un asunto medial, en “papa y yuca”, muchas personas tienen acceso a herramientas que permiten la manipulación sonora y muchas de esas tienen ganas de hacer cosas con el sonido. Ahora bien, algunos de estos establecen metáforas, símiles, analogías con la realidad táctil, dado que el sonido, como muchas veces lo hemos dicho, no se puede tocar, ni asir, es un medio que se expresa en el tiempo y espacio, es lo que es. 

Otra definición podría ser esta, de Manuel Rocha Iturbide, artista sonoro Mexicano

Arte sonoro es un concepto artificial que surge como una necesidad de definir todo lo que no cabe dentro del concepto música. De acuerdo a la definición de John Cage de la música (sonidos organizados en el tiempo), el arte sonoro sería música, pero dejemos de lado este concepto moderno y completamente abierto que no nos ayuda demasiado a particularizar, e intentemos definir lo que es el arte sonoro.
Arte sonoro tiene que ver en general con obras artísticas que utilizan el sonido como vehículo principal de expresión, que lo convierten en su columna vertebral. La mayor parte de estas obras son de carácter intermedia, es decir, que utilizan distintos lenguajes artísticos que se entrecruzan e interactúan dándole una dimensión temporal a la experiencia plástica (en el caso de obras sonoro visuales).
Cierto es que el arte sonoro se ha desarrollado sobre todo gracias a la tecnología del audio y a la posibilidad de grabar los sonidos sobre soportes fijos. Sin embargo, la música electroacústica sigue siendo electroacústica, y tiene su propio lenguaje.
Ahora bien, tendemos a expandir lo que cabe dentro del arte sonoro, ya que no sabemos catalogar muchas obras artísticas que hacen referencia al sonido (incluso a veces de manera ideográfica), cuando en realidad se trata de obras de arte no objetuales o de carácter conceptual (acciones del grupo de arte fluxus de los años 60’s, o las radio sintesi de los 30’s del futurista Marinetti por ejemplo).
En arte sonoro podemos incluir poesía sonora, acciones sonoras, radio arte, obras de arte conceptual que hacen referencia al sonido, obras intermedia en las que el sonido es el elemento principal e incluso música electroacústica y música experimental si quisiéramos ser muy amplios, pero para mi, arte sonoro es sobre todo: escultura sonora, instalación sonora y obras intermedia en las que el sonido es el elemento principal (que no sean danza ni teatro), como en el performance sonoro, ya que es esta característica intermediática lo que hace único al arte sonoro y lo diferencia de las demás artes basadas en el tiempo” http://artesonoro.net/artesonoroglobal/QueEsElArteSonoro.html

Esta definición ayuda a esclarecer un poco los métodos o formalizaciones del arte sonoro, lo que en música académica nombramos como la forma. Los materiales en el arte sonoro ayudan a definir la forma, así como en la música, ¿cómo así?. Una forma sonata consta de dos ideas contrastantes, una puede estar en la región de la tónica y la otra en la región de la quinta o en su relativo menor, esta definición técnica quiere decir, que tenemos dos personajes uno que hace contrapeso o contrapunto o simplemente conversa con el otro, partiendo de una premisa dialéctica, esto quiere decir de un discurso. La forma sonata, expone sus personajes en la primera sección de la obra, en la exposición, donde cada uno de estos personajes expone su carácter, su(s) idea(s). En la segunda sección, estas ideas y personajes comienzan a desarrollar este discurso, esto es la retórica, comienzan a charlar como “loros mojados”, como un par de amigos un viernes en la tarde en un parque tomando pola; en el desarrollo el compositor o “demiurgo” saca todo de sí, libera la música y permite que el control y descontrol se tomen el mando, es decir, ya no manda, intenta controlar el material. La tercera sección es la re-exposición, esta es donde los personajes iniciales tratan de concluir algo, lo que sea, algunas veces no concluyen nada o simplemente esperan que el público o espectador termine la cosa. 

En el arte sonoro podemos encontrar formas parecidas a la sonata, el asunto está en identificar el material y como se comporta, allí está lo complejo, y es complejo porque los materiales no son notas musicales, son sonidos expuestos en tiempo y espacio, son instalaciones, son lineas de código que automatizan procesos. Todas las formas son posibles, pero ojo, uno puede hacer lo que le venga en gana, otra cosa es que el “otro” se conecte con “uno”. La forma ayuda, los materiales ayudan, pero sobre todo lo que más ayuda, es la intencionalidad o como decía un profe mío: il provocatio; la provocación, la intención.

Los pioneros de la música concreta, Henry y Schaeffer establecieron que con el sonido se juega, pero ¿cómo era este juego? pues los tipos eran bastante metódicos, organizaban el material en categorías de escucha, de materialidad, de espacialidad, de significación, de semiótica y a todo esto lo llamaban “Objeto sonoro”, una entidad indivisible y conceptual, con una fuerza en sí misma, otra vez, es lo que es. 

Para generar objetos sonoros no vasta con aislar el contenido visual. La condición de percepción acúsmatica, escucha sin ver, no crea ipso facto el objeto sonoro. Para hacer un objeto sonoro es necesario “desnaturalizar” y hacer que su información no sea indicio de otra realidad sino que este específicamente referida al propio acontecimiento sonoro. El objeto sonoro se sitúa, entonces, en el encuentro de una acción acústica y de una intención de escucha” Carlos Mauricio Bejarano Calvo http://books.google.com.co/books?id=W-zuyRiOkocC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

No se si el actual y efervecente movimiento de artistas sonoros en la ciudad de Medellín piensen en esto, la verdad en algunos noto intenciones claras hacia el ruidísmo, que para mi es un género del arte sonoro. Lo que siento es que muchos también están entusiasmados con las tecnologías de moda, como el circuit bending; para mi es como la gente que escribe todavía en blogs y la gente que prefiere expresar todo en facebook. Como vos y yo hemos hablado antes, en la ciudad hay grandes músicos que se alimentan del arte sonoro, la electroacústica, la música concreta, la música electrónica en general (considerando música electrónica, música hecha con medios electrónicos, no un genero o estilo) Pero ellos siempre han sido muy claros con sus intenciones estéticas. 

Bueno, como dije al principio, espero que esto sea parte de una buena conversación, que no debe suceder en un momento específico, sino que como el sonido, se puede ir desarrollando en el tiempo y espacio, tal vez aquí está la metafísica del asunto, lo espiritual, lo inmanente y tal vez por eso lo encantador de jugar con sonidos en el tiempo y espacio. 

Muchas gracias por el adelanto de tu disco, inspiro toda esta epístola. 

Suerer!

 

 

 

 

 

 

 

 

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Ondas en el cemento

Por los años de 2006 al 2007 tuve la oportunidad de acercarme y vivir un poco de la historia del rock en Medellín “la ciudad donde nací…” El evento puntual fue participar en Parlantes, una de las banda más relevantes en el rock nacional y que por esta época acaba de publicar su disco y andaba girando un poco entre Medellín y Bogotá. Mi posición allí era la de guitarrista; el momento fue muy gratificante pues ví y aprendí con unos viejos zorros de la denominada por algunos “escena local”, aprender siempre me ha gustado y esos meses fueron gran aprendizaje. Sobraría decir que varios de los Parlantes, antes formaron Bajotierra.

A la par a este momento de mi vida, me encontraba explorando gran parte de la música electrónica colombiana, divangando un poco en la red, di con un disco de Lucas Guingue, algo con tr666, un disco que se convirtio uno de mis favoritos (no solo en el catálogo de Series Media) sino de mi vida, tanto así que tengo una deuda con hacer versiones acústico/sinfónicos de varios temas de este gran album.

Hace unos meses retome la escucha de Los días adelante una hermosa pieza sonora, donde Guingue retoma material de su demónicamente y flaneûr tr666, letras que sugieren escenas concretas del cotidiano entre Medellín, Bogotá, Londres o cualquier ciudad moderna (la posmodernidad a los que post-ean cosas). Un disco de dubpunk, esto sin buscar clasificarlo en un lugar y tiempo, de poca resonancia en algunas “escenas locales” que buscan repetir a modo de loop el rock nacional, en tonadas punk, metal o urbana aka hip hop.

Creo que aún no hemos comprendido el influjo de hacer música con maquinas electrónicas, lo cual no siempre significa hacer música electrónica, concreta o electroacústica; todos y cada uno de estos momentos estéticos tienen influencia en el hacer de un músico, pero no tanta influencia como la intencionalidad o provocatio que muestre el artista. Daniel Melero menciono hace poco que no debemos confundír ambos hechos, pues muchos artistas simple y llanamente prefieren hacer una batería con m.i.d.i que con un baterista o grabarla para luego manipularla y buscar hacer música para extraterrestres, tan y como busco Stockhausen o incluso hasta Anton Webern.

The Clash fue el punto de anclaje para proyectos como Bajotierra y Parlantes, esto por mencionar algo, pero el mensaje viene con delays de hace ya un rato atras, retrasos prolongados y pesados que encontramos en King Tubby, Lee scratch Perry (en nuestro caribe cercano) y técnicas de reproducción presentes en Pierre Henry y hasta Eliane Radigue, brincando en los curiosos momentos propuestos por T.O.N.T.O

Lease entre líneas “y si cada movimiento produce ondas en el cemento, que te llevan lejos…” Así como los ecos de una maquina de delay.

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Altas frecuencias

Hoy en bellas artes medellín, sede ayacucho, estaré tocando el nuevo set: Invítame a la playa! Pase y disfrute de la caida de la tarde

Por lo pronto …

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