Ondas en el cemento

Por los años de 2006 al 2007 tuve la oportunidad de acercarme y vivir un poco de la historia del rock en Medellín “la ciudad donde nací…” El evento puntual fue participar en Parlantes, una de las banda más relevantes en el rock nacional y que por esta época acaba de publicar su disco y andaba girando un poco entre Medellín y Bogotá. Mi posición allí era la de guitarrista; el momento fue muy gratificante pues ví y aprendí con unos viejos zorros de la denominada por algunos “escena local”, aprender siempre me ha gustado y esos meses fueron gran aprendizaje. Sobraría decir que varios de los Parlantes, antes formaron Bajotierra.

A la par a este momento de mi vida, me encontraba explorando gran parte de la música electrónica colombiana, divangando un poco en la red, di con un disco de Lucas Guingue, algo con tr666, un disco que se convirtio uno de mis favoritos (no solo en el catálogo de Series Media) sino de mi vida, tanto así que tengo una deuda con hacer versiones acústico/sinfónicos de varios temas de este gran album.

Hace unos meses retome la escucha de Los días adelante una hermosa pieza sonora, donde Guingue retoma material de su demónicamente y flaneûr tr666, letras que sugieren escenas concretas del cotidiano entre Medellín, Bogotá, Londres o cualquier ciudad moderna (la posmodernidad a los que post-ean cosas). Un disco de dubpunk, esto sin buscar clasificarlo en un lugar y tiempo, de poca resonancia en algunas “escenas locales” que buscan repetir a modo de loop el rock nacional, en tonadas punk, metal o urbana aka hip hop.

Creo que aún no hemos comprendido el influjo de hacer música con maquinas electrónicas, lo cual no siempre significa hacer música electrónica, concreta o electroacústica; todos y cada uno de estos momentos estéticos tienen influencia en el hacer de un músico, pero no tanta influencia como la intencionalidad o provocatio que muestre el artista. Daniel Melero menciono hace poco que no debemos confundír ambos hechos, pues muchos artistas simple y llanamente prefieren hacer una batería con m.i.d.i que con un baterista o grabarla para luego manipularla y buscar hacer música para extraterrestres, tan y como busco Stockhausen o incluso hasta Anton Webern.

The Clash fue el punto de anclaje para proyectos como Bajotierra y Parlantes, esto por mencionar algo, pero el mensaje viene con delays de hace ya un rato atras, retrasos prolongados y pesados que encontramos en King Tubby, Lee scratch Perry (en nuestro caribe cercano) y técnicas de reproducción presentes en Pierre Henry y hasta Eliane Radigue, brincando en los curiosos momentos propuestos por T.O.N.T.O

Lease entre líneas “y si cada movimiento produce ondas en el cemento, que te llevan lejos…” Así como los ecos de una maquina de delay.

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